Demasiado Cerca.
La casa está en silencio, pero no es un silencio absoluto, nunca lo es desde que Caelan anda cerca.
Siempre hay algo que lo sostiene, algo que lo llena sin romperlo del todo.
El sonido distante de la ciudad filtrándose a través de las ventanas cerradas, el leve crujido de la madera acomodándose con los cambios de temperatura, la respiración casi imperceptible del espacio cuando todo lo demás se detiene.
Es un silencio habitado, familiar, uno que no incomoda porque no exige nada.
Sin embargo, es