Capítulo 22. Tilín.
POV: Irina
La azotea de la mansión es un borde: si miras hacia Nápoles, ves un collar de luces; si miras hacia el mar, una boca negra que mastica luna. El viento sube con sal y con historias. A las 23:00, todo el mundo parece hablar más bajo, incluso los edificios.
—Aquí —dijo Gaspar, empujando con el hombro la puerta metálica que conduce al techo. La mantuvo abierta y no me tocó; me dejó pasar, como quien suelta un animal salvaje en su terreno.
—¿Seguro? —pregunté, sin ironía—. Si alguien quis