Capítulo 18. Sensaciones que estremecen.
POV: Irina
Desperté con la sensación de que mi habitación ya no era mía. No porque faltara algo, sino porque el aire parecía «ocupado». A un metro de la ventana, Gaspar hablaba en voz baja por teléfono con la calma que me recordaba a cuchillos envainados.
—No me interesa si el proveedor dice que la partida vino limpia; aquí se revisa todo dos veces —dijo—. Sí, hoy. Y si alguien pregunta por qué tanta prisa, le dices que estoy de mal humor. Es creíble.
Cortó.
No me miró de inmediato; fue a la me