JAZMÍN HERRERA
—No, ustedes se hicieron esto al meterse conmigo —contestó Anthony inclinándose hacia mí, tomando un mechón de mi cabello y frotándolo entre sus dedos—. Ese estúpido corredor de autos recibió su merecido y tú también lo harás. No creas que me he olvidado de lo que hiciste.
—Curioso… porque el mundo parece que no se dio cuenta —dije sin apartar mi mirada de la suya—. Es como si lo que ocurrió nunca hubiera existido. Ningún noticiero habla del caos en la avenida, el choque contra