BYRON HARRINGTON
—Byron… —susurró Charlotte mientras se retorcía, abrazando su abdomen—. ¿Por qué…?
—¿Por qué…? ¿En serio lo preguntas? —Arrastré la silla hasta el costado de la cama y me dejé caer sobre ella, pensativo—. ¿Empiezo por tu abandono después de que me quedé ciego? Por cierto… lamento lo de tu ojo aunque te lo merecieras.
»Y hablando de eso, parte del «por qué», puede ser porque secuestraste a mi esposa, ¿no crees? —Me incliné hacia ella y sonreí, viéndola por encima de mis lentes