AMBER PIERCE
Me acerqué a la puerta con temor de que no se abriera, giré el pomo lentamente y este cedió. Contuve la respiración antes de asomarme cautelosa a lo que parecía un largo pasillo que mantenía la estética de la habitación. Paredes con tonos claros. Demasiada luz. Muebles minimalistas y nada colgado de las paredes, ningún adorno, ningún retrato. Era como si la casa fuera nueva y quien la adquirió apenas se hubiera mudado.
Carecía de personalidad.
Avancé con la mano tanteando la pare