AMBER PIERCE
—Jeremy… —susurré su nombre mientras paseaba las manos por las sábanas aún tibias—. Mi bebé…
—Siempre me voy a maravillar por ese corazón tan grande que tienes. Adoptaste a un niño que no era tuyo y lo amaste de manera incondicional —dijo Anthony detrás de mí, con una calma que me erizó los cabellos de la nuca. Giré rápidamente hasta apoyar la espalda baja contra el barandal—. Aunque ahora que lo pienso, algo me dice que lo hiciste solo para ganarte el favor de Byron. ¿Te funcionó?