Mundo ficciónIniciar sesiónAMBER PIERCE
—Bien, espero que no tarde. Tenemos visitas —contestó Byron con un suspiro cansado, moviendo su cabeza con intenciones de tronar sus cervicales, mientras yo contenía el aliento.
Mi mirada seguía enganchada con la de su asistente y mi gesto se volvió de súplica mientras apoyaba mi índice contra mis labios, pidiéndole silencio que no me fuera a delatar. Después de la breve seriedad que atravesó su rostro, asintió con el ceño fruncido antes de se







