Después de tomar su café, Bianca se dio cuenta de que la hora se le estaba yendo de las manos y decidió regresar. Volvió a la oficina de Eric y se sentó en su escritorio, dispuesta a terminar lo que le faltaba del proyecto. En ese instante, Eric levantó la vista de su trabajo y la observó.
—¿Puedo saber por qué de pronto eres más accesible en cuanto a la decisión de permitir que conviva con los mellizos? —preguntó, con la voz llena de una curiosidad que no pudo disimular.
Bianca levantó la c