Isaac se quedó mirando a Eric, notando la pesadez que había en su expresión. El silencio se hizo largo antes de que Eric soltara el aire de sus pulmones en un suspiro lleno de agotamiento.
—Lo que me está pasando y lo que me tiene tan mal es que todo explotó, Isaac —confesó Eric, con la voz quebrada por la frustración—. Mis padres ya saben de la existencia de los mellizos, que son mis hijos. Todo pasó muy rápido. Mi madre vino a la compañía y se encontró a Bianca afuera. Estuvieron conversando