—Ah, no pasa nada, realmente me encuentro muy bien. No te preocupes —expresó, esforzándose por sonreír. El gesto no llegó a sus ojos, que parecían cansados y distantes.
—Bueno, entonces me iré antes de que los niños lleguen tarde a la escuela.
Bianca le devolvió la sonrisa, aunque no se creyó sus palabras. No quiso seguir insistiendo. Tal vez, como le pasaba a todos, hoy no era un buen día para Julia. Era normal.
Bianca se alistó y partió hacia Pretty. Al entrar, Clara, se acercó de inmediato c