Desde hace rato, Liam y Sebastián esperaban en la mesa que Victoria y Alicia volvieran de los baños, pues ellas se habían demorado bastante.
— Se han tardado demasiado… — Gruñó Liam viendo su reloj.
— Son mujeres, obvio que se van a demorar… Al menos que… — Sebastián levantó las cejas, pensativo. — Tú crees que Alicia sea tan tonta como para…
Repentinamente, Liam observó a lo lejos un extraño movimiento, un par de jovencitas salieron de los baños y parecían asustadas, de pronto los mesones c