POV: Alejandro
Comprar la villa no fue por capricho, ni por lujo, la compré porque era segura, había cámaras en cada entrada y guardias las 24 horas, tenía un sistema de acceso biométrico, nadie entraba si no era autorizado, la lista a los que se les permitiría el acceso, era corta, Raúl, los guardaespaldas, un médico de confianza, dos personas que se encargarían de cocinar y de la limpieza de la casa, y un jardinero, ellos tres se hospedarían en la casa para el personal al final del jardín, p