POV Leonardo
Me quedé en mi despacho después de terminar una reunión en línea con mi gente en Nápoles, me serví un whisky, valoraba la tranquilidad que teníamos ahora, después de semanas de infierno la puerta se abrió y Alejandro entró.
Tomé un vaso, le serví whisky y se lo ofrecí.
—Me demostraste que estás dispuesto a dar la vida por mi hija —le dije, mirándolo fijamente a los ojos— te has ganado mi respeto.
Él tomó el vaso, me sostuvo la mirada y bebió un trago antes de responder.
—Cometimo