POV Sofía
Después de que le avisé a Alejandro que llevaría a Aiala al restaurante para distraerla, salimos, Raúl condujo en silencio, Aiala iba sentada a mi lado, mirando por la ventana, con las manos apretadas sobre el regazo, estaba mal, me preocupaba, a veces se perdía en sus pensamientos, pero al menos había aceptado salir, eso ya era algo.
—¿Necesitas algo? Podemos para a comprarlo —le pregunté.
—No —dijo, sin mirarme —gracias, Sofí.
Llegamos al restaurante, elegí uno pequeño porque me par