POV Sofía
Me quedé mirando ese suéter azul sobre la mesa, pensando cómo es que una mujer podía estar tan dañada, tan loca, sentía como si el perfume de Laura me estuviera apretando la garganta. No era solo una simple prenda de ropa, era una declaración de guerra silenciosa que decía: "puedo tocar tus cosas, voy por mi hijo".
Mi padre intentó cerrar la caja rápido para que yo no viera más, pero ya era tarde. El miedo se había apoderado de mí, temía por los niños.
— No digas nada, papá, no quiero