POV Alejandro
Sofía tomó su manos, mientras ella también lloraba en silencio, el médico y la enfermera salieron.
En ese momento, mi teléfono sonó, era mi madre, fruncí el ceño.
Contesté, con la voz helada.
—¿Qué quieres? —No entendía que no me llamará, sea cual fuera el motivo, no quería escucharla.
—¿Cómo te atreves a tratar así a Laura? —dijo, furiosa— ¿Quién te crees que eres? Te metes con ella en la cama, y después de arrojarla desnuda fuera de la habitación, desapareces.
—Ya basta —dije,