POV Sofía
No podía creer que estaba frente a Alejandro.
Mi respiración se agitó al instante, sentí cómo el aire se me atascaba en la garganta, y cómo mi corazón comenzó a latir tan fuerte que pensé que se me saldría del pecho, Instintivamente llevé una mano a mi vientre, tratando de proteger lo que llevaba dentro, pero la retiré al darme cuenta de que lo estaba haciendo.
“Por favor, Dios”, rogué en silencio, “que no se dé cuenta, que no vea que estoy embarazada”.
Tenía miedo, un miedo terribl