POV Sofía
Esa noche no pude dormir tranquila.
Me desperté varias veces, sudando, con el corazón latiendo como si fuera a estallar. En cada sueño, era lo mismo, Alejandro estaba frente a mí, pero cada vez que intentaba alcanzarlo, retrocedía. Se alejaba más y más, hasta que se convertía en una sombra al final de un pasillo interminable.
Yo gritaba su nombre, le decía que lo amaba, que quería estar con él, que todo podía arreglarse. Pero él no respondía, solo movía los labios, en silencio, y y