Punto de vista de Alejandro
Leonardo y yo pasamos el día haciendo revisiones, interrogando a los guardias, por la noche me fui a descansar, Leonardo prefirió seguir un rato más, quería saber quién era el maldito que nos estaba traicionando.
Cuando subí, Sofía y los niños ya dormían, me acosté pero no pegué el ojo en toda la noche, así que mejor me fui al despacho, pensando en tantas cosas que no pude evitar que me diera un terrible dolor de cabeza.
A las seis de la mañana, bajé a la cocina, nec