Pilar
El amor propio brota de mí como un torrente, como un tsunami que arrasa contra los endebles pilares de arrogancia, ego y palabrería sobre los que ha construido su vida.
—Lo único que hiciste por mí fue desperdiciar quince años de mi vida —le espeto—. Lo único que hiciste por mí fue enseñarme a no menospreciarme por un hombre inseguro e incapaz. Lo único que hiciste fue recordarme que puedo aspirar a algo mucho mejor. A algo mucho más grande.
Dejo que mi voz se vuelva sedosa y baja al deci