PILAR
Estoy flotando en las nubes a las diez y cincuenta y cinco cuando le recuerdo al señor Farías su videollamada con la junta directiva. Hasta ahora es un día perfecto. Dejando a un lado mi falta de sueño, tenía suficientes sellos en mi tarjeta de café para conseguir uno gratis, recibí un mensaje de Freddy Dixon confirmando nuestra reunión de hoy y me espera una noche de comida y diversión con Mario. Qué delicia por partida doble.
Además, la oficina está prácticamente vacía hoy. Hay calma y