Capítulo 39 — Yo quiero hacerlo

La extremidad hinchada de Máximo era grande y ella, obviamente, era virgen, eso él no lo había dudado nunca, pues la actitud y personalidad de Isabella lo hizo deducirlo desde un principio y ahora, lo confirmaba al sentir lo apretada que su esposa estaba.

Con mucha lentitud y delicadeza, Máximo fue adentrándose, en un proceso que resultó doloroso hasta para él mismo. Pero nunca dejo de besarla, acariciarla y estimularla en un intento de aminorar el dolor de la joven.

Isabella mantenía los ojo
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Monica SanchezQue pasaría con la abuela....
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