— ¿Max?, ¿para qué nos llamaste? — Preguntó Emily luego de saludar a su hermano, acomodándose frente al escritorio, junto a Aiden.
— Primero, gracias por venir… — Máximo apretó la mandíbula, una clara señal de lo tenso que estaba.
— Collins, me estás poniendo nervioso… No me digas que sucedió algo más, porque… — Soltó Aiden, inclinándose en su asiento con algo de ansiedad.
— No, no he sucedido nada malo… Es solo que… — Máximo exhaló pesadamente, no estaba acostumbrado en hacer esto. — Los ll