En el palacio real, la tensión flotaba en el aire como una tormenta inminente.
Gema, la valiente reina humana, había descubierto los intrincados hilos de la seducción tejidos por Helena, la guerrera vampira, en un intento de conquistar el corazón del rey vampiro Kyllian. Con determinación en sus ojos, Gema decidió que era hora de poner fin a esta intriga que amenazaba la estabilidad de su reino.
La sala del trono resonaba con pasos firmes mientras Gema avanzaba hacia el lugar donde Helena, con