En el castillo vampírico, Helena, una intrépida guerrera, trazaba un plan arriesgado para seducir al enigmático Rey vampiro Kyllian. Con la luna llena como testigo, tejía una red de intrigas mientras se movía con gracia por los pasillos silenciosos.
Mientras tanto, en el ala humana del reino, la Reina Gema enfrentaba una dolorosa realidad. El silencio pesado en su alcoba contrastaba con el tumulto emocional que la embargaba. Sus ojos, normalmente resplandecientes, ahora reflejaban la tristeza p