Gema, la Reina humana, avanzó con elegancia por los pasillos del territorio humano dentro del imperio vampírico. Se detuvo ante la imponente puerta de la oficina de Sebastián Smith, líder humano en ese sombrío reino. Al golpear suavemente, la puerta se abrió, y Sebastián la recibió con una mirada ansiosa.
—Bienvenida, mi Reina. Estoy honrado por tu visita —dijo Sebastián con una reverencia, sus ojos reflejando una mezcla de respeto y anhelo.
Gema le devolvió una sonrisa diplomática mientras obs