Gema se encuentra en el balcón, la lluvia en su rostro y en el resto de su cuerpo parece distraerla de una realidad incómoda a la cual por momentos no quiere pertenecer.
Una brisa mueve las llamas de las velas que ha encendido, si bien la luz vuelve sin complicaciones no desea apagarlas aún, también de cierta forma le da un contexto de tranquilidad.
Los truenos no cesan y de la nada un relámpago ilumina el cielo de tal manera que da hasta miedo.
—¿Qué quieren de mí?—susurra la humana con sus o