—ARYEN—
Badel y Nox aparecen justo cuando termino de acomodar el ultimo plato en la mesa, tarea en la que nuestros hijos mayores me han ayudado.
Badel me dedica una sonrisita de las suyas mientras Nox presiona su ceño repasando la estampa que debo de ofrecer, porque sí, yo, Aryen el sádico y retorcido con su tan desarrollado look dark, se encuentra vistiendo el tonto delantal de flores que Kail me cedió al sustituirlo en la sartén.
Podía haber dicho que no.
Podía simplemente negarme a usar una c