—NATALIA—
La vida puede cambiar en un solo instante.
Solo un chasquido y todo puede terminar de cabeza.
El tiempo se detiene y el sentido se invierte hasta convertirse en una bola inestable de incertidumbre.
De sentirme sola y con un corazón suplicando ser amado, a tener más de un corazón anclado a mí, rodeada de seres que me hicieron sentir segura, amada y comprendida aún cuando ni yo misma era capaz de entenderme.
Ellos me completaron aquello que creí siempre estaría vació, desolado.
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