Ojo por ojo (1era. Parte)
Tres días después
Bagdad
Yassir
Acorralado. Esa palabra resumía todo lo que sentía frente a las amenazas de Latifa. Por más que estuviera al borde de romper mi maldito matrimonio, explotando de rabia y dolor, había algo que todavía no sabía cómo enfrentar: los reclamos de mi padre por haber deshonrado su apellido con una amante. Conociéndolo, no se quedaría tranquilo; exigiría respuestas, indagaría hasta descubrir la identidad de Sara, y eso no podía suceder.
La ira me desbordaba, sí, pero mi d