Un destino, una verdad (2da. Parte)
El mismo día
En alguna parte de Afganistán
Latifa
Aquel día, enterrando a la madre de Yassir, pensé que todavía podía conservar mi vida de lujos, mantener mi lugar en la familia Hassbum. Con la complicidad del doctor Karim, un hombre que siempre había demostrado que un billete doblaba su ética, podría confirmar mi supuesto embarazo sin que nadie lo cuestionara. Sabía que mi suegro, con su apego a las costumbres y su fe ciega en Alá, jamás aceptaría a esa mosquita muerta de Sara en su familia.
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