Huellas del Desierto (1era. Parte)
Tres semanas después
En las afueras de Kirkuk, Irak
Sara
Hay momentos en que la suerte se define en un segundo: ese segundo que parece detener el tiempo, el latido que truena en el pecho y te obliga a barajar mil escenarios en una sola exhalación. En ese punto lo único que cabe es respirar hondo, no dejar que la desesperación te devore y aferrarte a la idea de que vas a salir viva; que, si eres lo bastante astuta, el destino volverá a estar en tus manos.
Yo conté luego que fueron los segundos má