59: Juegos de Sangre.
15 días antes de navidad.
Desperté gritando.
El sudor me empapaba la frente, las sábanas estaban revueltas, y mi corazón latía con tanta fuerza que creí que iba a estallar. Había soñado con Javier. Con sus manos alrededor de mi cuello. Con su risa mientras me arrastraba hacia la oscuridad.
—¡Helena! —Exclamó William abriendo la puerta de golpe y acto seguido encendió la lámpara de la mesa de noche, su voz estaba ronca por el sueño. —¿Qué pasa?
—Nada. —Me incorporé, llevándome las manos al rostr