35: Cicatrices.
Había algo en William que me atraía como un imán, algo que iba más allá de su belleza, de su dinero, de su poder. Era su oscuridad. Era la forma en que me miraba como si yo fuera la única luz en medio de la tormenta.
“Te quiero de una forma que no sé explicar.”
Sus palabras de anoche aún resonaban en mi cabeza. Y yo, que había jurado no volver a entregarme a nadie, que había construido muros alrededor de mi corazón para que nadie pudiera herirme, había caído. Como una hoja en otoño. Como un edi