Capítulo 34
Cuando abrí los ojos no me podía mover, estaba paralizada en la cama, reconoci de inmediato la habitación, era la que Xavier había construido para mí.
El estaba a mi lado, sosteniendo mi mano, cuidandome como lo hizo en el pasado cuando me latigaron.
No sabía cómo sentirme con su presencia, estaba aturdida, mi corazón latía rápidamente, y yo me derretía por el.
—¿Como te sientes? Estaba muy preocupado por ti —me dio una caricia en la mejilla.
—Liliana —ella y su imagen sobre mi, me