Capítulo 74
—No hay una explicación médica —repitió el doctor con voz tensa y preocupada supongo que su carrera estaba en juego —. Todos los exámenes están bien, la cirugía fue un éxito, no hay daños visibles. Pero Ares sigue sin poder mover las piernas.
Yo me quedé en silencio. Sentía el pecho apretado. Era como si el aire se hubiera vuelto más pesado desde que escuché esas palabras.
—¿Entonces qué pasa? —pregunté, sin poder ocultar la angustia, la frustración de no saber cómo ayudarlo.
—No lo