Capítulo 30
Abracé a Clara con fuerza, intentando contener su llanto. Le pedí que respirara, que se calmara, que entendiera que ella solo había seguido las órdenes de su Alfa, y que lamentablemente era lo que se nos enseñaba a las Omega.
Me dolía verla así… rota por dentro, con los ojos hundidos de vergüenza al pensar en el daño que le ocasióno a Gabriela.
Sentía un nudo en el pecho. ¿Qué se supone que debía hacer con esa verdad? Una parte de mí pensaba que Xavier tenía derecho a saberlo. Pero