Capítulo 29
Xavier salió tambaleándose del clóset. Aún borracho Pero sobre todo furioso. Sus ojos ardían buscando respuestas en el aire, después de escuchar nuestra conversación.
Gabriela, desbordada por los celos al verlo en mi recamara, me empujó con fuerza.
—¿¡Qué hace él en tu habitación!? —gruño con rabia. Su voz temblaba, sus ojos eran dos llamas, por odio, por celos.
La miré con calma, y de manera burlesca sonrei.
—Iba a hacerme el amor. ¿Contenta? —respondí con sarcasmo, sosteniéndole