Capítulo 11
—¡Eres un imbécil! —soltó Ares, con los ojos ardiendo y la mandíbula tan tensa que parecía a punto de romperse—. Lo que hiciste puede interpretarse como una provocación directa. Un intento de guerra contra la manada Plata.
Su voz era un gruñido contenido, apenas humano en medio de su fuerza salvaje. Sentía su energía vibrando, como si su lobo estuviera a milímetros de tomar el control.
—Por favor… —intervino la loba, con voz firme pero serena, intentando calmarlo—. Xavier actuó impu