Mundo ficciónIniciar sesiónCaí durante tanto tiempo que olvidé cómo se sentía tener un cuerpo.
No había aire contra mi rostro ni suelo esperando debajo. Solo oscuridad, un latido distante y una voz infantil que repetía mi nombre.
Elara.
Elara.
Elara.
Intenté abrir los ojos.
Ya estaban abiertos.
La oscuridad se deshizo.
Aparecí en medio del bosque prohibido.
Pero no era el bosque que conocía. No







