Propuestas, charlas y más (3era. Parte)
La misma noche
Palermo, Sicilia
Oriana
Acertijos, misterios, secretos… Todos comparten el mismo propósito: ocultar algo. Y lo que está oculto nos carcome, nos irrita, nos descoloca. Porque lo desconocido nos quita el control, nos convierte en meros espectadores de nuestra propia historia, y eso es lo que más detestamos. Algunos ilusos encuentran en ello una chispa de emoción, un desafío que estimula la mente y acelera el pulso, como si el riesgo fuera un juego. Otros lo consideran una crueldad,