Mi vida contigo (2da. Parte)
Unos días después
San Petersburgo, Catedral de San Isaac
Adler
Algunos dicen que regresar de la muerte es un milagro. Tal vez lo sea. Pero después de estar ahí, en ese umbral frío y oscuro donde nada te pertenece, donde no tienes más que el eco de tus propios errores, entendí que el verdadero milagro no es abrir los ojos otra vez. No. El verdadero milagro es volver a los brazos de quien amas.
Eso le da sentido a todo el dolor, a cada cicatriz, a cada segundo de agonía. No es simplemente sobreviv