Un tiempo después
Palermo
Oriana
Dicen que las nuevas vidas traen consigo tiempos de cambio, de bonanza, de felicidad... Y en parte es verdad. La llegada de un hijo no solo transforma una casa, transforma el alma. Lo remueve todo, desde las certezas hasta los miedos más escondidos. Pone el mundo patas arriba, sí… pero lo hace con dulzura, como una tormenta que, en lugar de destruir, construye nuevos paisajes.
Porque no se trata solo de traer una vida al mundo, se trata de convertirse en algu