Mundo ficciónIniciar sesiónEl invierno llegó a la costa no con nieve, sino con una marejada brava que estrellaba olas blancas contra los acantilados. Dentro de la casa del puerto, sin embargo, el calor de la chimenea de piedra crepitaba suavemente, llenando la estancia con un aroma a madera de roble y té de canela.
Mia estaba sentada en la gran alfombra de lana frente al fuego, rodeada de carpetas de cartón reciclado. Ya no eran informes de auditoría ni balances de pérdidas; eran las maquetaciones del primer libr






