Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera luz de la mañana se filtraba por los ventanales de la habitación principal, pintando franjas de oro sobre la madera del suelo. Ya no había notificaciones de bolsa, ni llamadas de emergencia a las tres de la madrugada, ni el zumbido constante de la ansiedad corporativa. Solo se escuchaba el ritmo cadencioso de las olas golpeando las rocas y el sonido de la cafetera en la cocina, un sonido que, con el tiempo, se había convertido en el preludio favorito de Antonio.
Antonio estaba






