Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viento del otoño despuntaba en la costa con una frescura dorada que limpiaba el aire y encendía el tono del mar. En la terraza de la casa del puerto, el sol de la mañana se filtraba suavemente sobre la mesa de teca, donde descansaban dos tazas de café humeante y un cuaderno con las páginas completamente en blanco.
Mia estaba sentada en la cabecera, luciendo un jersey ligero de punto en color crema que caía con elegancia sobre sus hombros. Sostenía la pluma estilográfica de plata






