Mundo ficciónIniciar sesiónUn viento fresco de finales de verano soplaba desde el horizonte, peinando la superficie del mar y levantando pequeñas crestas de espuma blanca que morían en las rocas de la bahía. La tarde se teñía de tonos dorados y cobrizos, filtrándose por los grandes ventanales de la casa del puerto y bañando cada rincón de la estancia principal con una luz cálida y acogedora.
Mia estaba de pie en el centro del salón, contemplando el volumen encuadernado en piel oscura que descansaba sobre la mesa d






