CAPÍTULO 17
ANTONELLA SALVATORE
SOLO LA CAMA
Me siento sofocada, acalorada, después de la sección de besos que nos dimos. Regreso a mi lugar; no está bien que estemos de esta forma, además pueden llegar Mónica y Marcos y vernos así. ¡Qué vergüenza solo de pensarlo!
—¿Quieres que salgamos de aquí a un lugar más privado para los dos? —me propone Emiliano.
—¡Y! ¿Y dejamos a Mónica y a Marcos aquí? ¿Qué van a pensar? ¿Que los abandonamos?
Estoy dudando en dejar a Ica; se supone que vine con ella. S