CAPÍTULO 75.
ANTONELLA SALVATORE DE FERRER
LISTA PARA LA NOCHE DE PASIÓN.
Estamos frente al penthouse. Emiliano quita el seguro de la puerta, la abre y, como puede, me levanta, ya que sigo con el vestido puesto. Estando en sus brazos, pego mi nariz a su cuello, seguido le doy un beso; su perfume me envuelve mis fosas nasales. Empuja la puerta con el pie y nos adentramos. Poso mi vista en el lugar.
—¡Waooow! —dije admirando el sitio.
—Sorpresa —dijo él—, qué mejor que nuestro antiguo hogar p